La propuesta de Política de Entornos Laborales Seguros y Libres de Violencia fue entregada al rector Pedro Palominos por el Comité de Prevención de la Ley Karin. El documento establece lineamientos para prevenir el acoso y la violencia en el trabajo y será uno de los pilares del nuevo Reglamento de Orden, Higiene y Seguridad de la Universidad.
La Universidad de Santiago de Chile dio un nuevo paso en el fortalecimiento de su institucionalidad y de las condiciones de convivencia laboral, con la entrega al rector Pedro Palominos Belmar de la propuesta de Política de Entornos Laborales Seguros y Libres de Violencia.
El documento fue elaborado durante los últimos meses por el Comité de Prevención de la Ley N.º 21.643 —Ley Karin—, liderado por la Vicerrectoría de Calidad de Vida, Género, Equidad y Diversidad (VICAVIGED), y contó con la asesoría de la Mutual de Seguridad. La propuesta explicita el compromiso institucional con la tolerancia cero al acoso sexual, laboral y la violencia en el trabajo.
La importancia del documento no se limita a establecer principios generales. La Política será uno de los pilares sobre los cuales se construirá el nuevo Reglamento de Orden, Higiene y Seguridad de la Universidad y deberá incorporarse, junto con el Protocolo Institucional de Prevención y Actuación frente al Acoso Laboral, Acoso Sexual y Violencia en el Trabajo, al marco que regulará estas materias en la Usach.
“Este es un avance importante para nuestra Universidad. Queremos fortalecer una convivencia basada en el respeto y asegurar que todas las personas puedan desarrollar su trabajo en entornos seguros y libres de violencia. Ese también es un compromiso institucional con el bienestar de nuestra comunidad”, señaló el rector Pedro Palominos.
Un trabajo colaborativo para una nueva etapa
La propuesta surge a partir de la promulgación de la Ley N.º 21.643 y siguiendo las indicaciones de la Circular N.º 3813 de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO). Su elaboración convocó a las distintas representaciones que integran el Comité de Prevención, en un proceso de trabajo colaborativo desarrollado durante varios meses.
La vicerrectora de Calidad de Vida, Género, Equidad y Diversidad, Rocío Núñez Carrasco, destacó la relevancia de haber concluido esta etapa y contar con lineamientos generales para avanzar hacia ambientes libres de violencia.
“Quedo con la sensación de haber llegado a puerto. De estar concluyendo un proceso de largo aliento que llevaba adelante el Comité de Prevención. Con esta Política se delimitan y configuran los lineamientos generales para generar ambientes libres de violencia en nuestra universidad. Es un mandato estatal que nosotros como institución pública debemos instaurar y hacer carne en el ejercicio”, comentó la Dra. Rocío Núñez. “Diría que es fundamental, porque hemos vivido como institución una crisis importante y la elección de nuestro nuevo Rector ha traído la estabilidad para empezar a instaurar elementos que son básicos para la nueva convivencia, para la nueva orgánica. Son parte de los pilares que estamos ajustando en nuestra nueva institucionalidad”, complementó.
La Política establece así un marco institucional que permitirá orientar tanto la prevención como los instrumentos que deberán regular estas materias, avanzando desde el cumplimiento de la normativa hacia la consolidación de condiciones laborales basadas en el respeto, el cuidado y la sana convivencia.
Desde la Asociación de Funcionarios Profesionales y Técnicos (ADP), su presidente, Enrique Acosta Ramírez, relevó precisamente la importancia que tendrá este instrumento para la actualización del Reglamento de Orden, Higiene y Seguridad.
“Nosotros como ADP esperábamos este momento. Este es un proceso que se llevó adelante durante varios meses. Esta Política es el marco conceptual que será la base de respaldo, entre otras cosas, para el futuro nuevo Reglamento de Orden, Higiene y Seguridad de la universidad. Ese es un instrumento que toda institución pública o privada debe tener, porque es exigible, es fiscalizable y tiene que ver con resguardar las condiciones laborales de quienes trabajan, en este caso, en la Usach”, afirmó Enrique Acosta Ramírez, presidente de la Asociación de Funcionarios Profesionales y Técnicos (ADP).
Los próximos pasos
La entrega al rector marca un hito dentro de un proceso que ahora continuará su tramitación institucional. La propuesta será enviada a la Dirección Jurídica, que deberá redactar una propuesta de resolución para posteriormente someterla a evaluación del Consejo Universitario antes de su promulgación.
Este proceso adquiere especial relevancia considerando que la actualización de la normativa interna permitirá revisar un instrumento que data de 2011.
Así lo explicó la presidenta del Comité Paritario de Higiene y Seguridad, Guisselt Agredo Padilla: “lo que nosotros entregamos fueron los fundamentos para que el Rector generara la Resolución que será presentada al Consejo Universitario para su aprobación. Con esta Política estamos creando los cimientos con los que se va a estructurar el nuevo reglamento interno de higiene y seguridad de la Usach, porque el Reglamento actual está publicado desde 2011 y corresponde que se debe revisar, como mínimo, una vez al año”.
Con este avance, la Usach inicia una nueva etapa en la actualización de sus instrumentos institucionales en materia de convivencia y condiciones laborales. La Política entregada al rector establece los cimientos para ese proceso y proyecta su incorporación a un nuevo Reglamento de Orden, Higiene y Seguridad, fortaleciendo las herramientas con que cuenta la Universidad para prevenir el acoso y la violencia en el trabajo y resguardar entornos laborales seguros para su comunidad.